¿Quién es Alicia Oliveira?

REPORTAJE A ALICIA OLIVEIRA, OMBUDSMAN DE LA CIUDAD

LA CIUDAD SIGUE ABANDONADA

En San Telmo y sus alrededores Nº 37

Mayo 2001

El 19 de noviembre de 1998 asumió Alicia Oliveira como Defensora del Pueblo de la ciudad de Buenos Aires. Dos años y medio después no observa cambios importantes en las políticas globales. Opina que los jefes de Gobierno no han resuelto las graves deficiencias en la Ciudad y ni siquiera lograron hacer políticas paliativas.

-¿Estás conforme con la reacción del Gobierno de la Ciudad ante las sugerencias de la Defensoría del Pueblo?

-Estoy mucho más contenta en cómo ha sido la actitud de la gente de reconocer a la Defensoría. Hemos aumentado notablemente la cantidad de denuncias de reclamos de derechos. A los gobiernos no les gusta que los controlen y suele ser difícil que den información, pero a mi me llaman piñón fijo, cuando quiero una cosa la consigo.

-Desde que estás en la Defensoría pasaron tres Intendentes distintos. ¿Observás cambios en relación a la actitud que tienen con ustedes y con los ciudadanos?

-Todos han tenido una actitud respetuosa, no he tenido problemas aunque cueste mucho esfuerzo conseguir respuestas. Respecto a los ciudadanos, lo tendrán que decir los ciudadanos, las quejas son cada vez mayores.

-Pero eso puede ser por una mayor participación.

-Hay muchas deficiencias en la ciudad de Buenos Aires y ninguno de los tres jefes de Gobierno logró ni siquiera hacer políticas paliativas. Lo veo en salud, en educación, en el tema de las calles, en la higiene, la Ciudad sigue abandonada. Así que no he visto cambios que pueda considerar importantes.

-¿No hay ninguna área para destacar o hay algunos sectores en las que observás progresos, que no están igual que siempre?

No (piensa varios segundos), realmente no. No hubo cambios de políticas globales. Sí hubo cambios puntuales en determinadas cosas pero con mucha pelea. Por ejemplo, en la villa 1,11,14 los chicos y las familias morían terriblemente en los accidentes de tránsito porque tenían que cruzar dos avenidas muy grandes y no les querían poner puentes. Después de muchos conflictos hoy tienen tres. Otro de los graves problemas que había eran los megacomplejos que se hicieron durante años desde la Comisión Municipal de la Vivienda. La gente no sabía en qué condiciones estaban, tenían precios absurdos, las casas estaban abandonadas. Ahí entramos y logramos establecer precios reales del valor de la vivienda. Se redujo su precio a la mitad y fuimos resolviendo el problema de las escrituraciones. En las casas que se están haciendo en las villas también peleamos y discutimos mucho para que no quedara su asignación en manos de los punteros, sino de la gente del lugar.

Con los indocumentados estamos logrando que los atiendan en los hospitales y que los inscriban en los colegios. No he logrado aún que esto sea una política. Es cierto que el tema de la discriminación no se resuelve por decreto y sabemos que en la práctica existe, más allá de que haya una buena Constitución de la Ciudad con buenas leyes antidiscriminatorias. Pelear contra la discriminación no es tarea sencilla.

-Dentro de todas las áreas en las que atendés reclamos la Defensoría del Pueblo. ¿Cuáles son las temáticas que particularmente más énfasis y energía estás poniendo para tratar de resolver?

-En realidad se pone énfasis en todas las temáticas. Algunas a mi me interesan especialmente y aunque no haya denuncias las inicio yo. En las temáticas de salud, educación , medio ambiente, higiene es terrible. Las políticas sociales han demostrado un claro fracaso. En general no existen políticas sociales serias en el Gobierno de la Ciudad.

El contralor de los servicios públicos no es responsabilidad de la comuna porteña sino de los entes nacionales de regulación. Realmente tenemos una lucha permanente con luz, gas y teléfono porque las empresas hacen lo que quieren.

Ahora otro tema al que le estamos dando importancia es el de la medicina prepaga, que en general quieren tener asociados sanos pero cuando se enferman no los quieren atender más. Ya hemos tenido casos graves en los que hemos pedido medidas cautelares ante la Justicia con muy buen resultado. Por lo general son prepagas que ofrecen grandes servicios cobrando un dinero que la gente puede acceder, pero después no cumplen con las prestaciones a las que se comprometen y entonces sus afiliados recaen después en el hospital público que tiene muchos problemas. Estamos exigiendo que se hagan cargo.

Sí hay un cambio importante para destacar. Es el avance en la transferencia de la Justicia en lo Contencioso Administrativo, que en realidad se había hecho para el derecho tributario, es decir para cobrar los impuestos. Pero como la Constitución dice que el amparo es una de las acciones que tiene esta ciudad, nosotros utilizamos el recurso y realmente está dando muy buenas respuestas, por ejemplo en litigios contra las prepagas.

-¿Qué era lo que esperabas cuando asumiste en la Defensoría y cómo ves el funcionamiento desde adentro?

-Es la primera vez que el Estado me paga por defender a la gente, porque yo toda la vida me dediqué a hacerlo. Trabajé siempre en lugares en donde la gente estaba indefensa por muchos motivos. En la época de la dictadura con los presos políticos, con los familiares de desaparecidos y posteriormente en las villas. Luego fui abogada en el gremio de prensa defendiendo a los periodistas que eran víctimas de querellas y todo lo demás. Sé que es una tarea difícil pero es digna.


ALGUNAS ACUTACIONES VINCULADAS A SAN TELMO Y SUS ALREDORES

La Defensora del Pueblo se refirió a su trabajo para que haya un apoyo oficial a las refacciones de balcones y fachadas. Otro tema vinculado a la zona fue el gasto que representan los hoteles que alquila la Comuna para los sin techo y sus paupérrimas condiciones.

Alicia Oliveira: Tengo una preocupación grande por toda esta zona histórica. Primero porque está en parte del sur que tiene desde hace mucho tiempo sufrimientos muy grandes y abandonos. Uno de los temas que me intranquiliza es el de las fachadas y los balcones. Muchas veces se están por caer y son un riesgo. Arreglarlos y mantenerlos, preservando sus características y arreglar la fachada, merece políticas activas del gobierno para ayudar a los propietarios. Se tienen que ocupar de la zona histórica no solamente a través de un decreto. Si bien es cierto que la gente debe atender sus balcones por un problema de seguridad de todos, se le exige que lo haga de determinada manera, por lo tanto hay que proveerle algo de acuerdo a su situación económica para que pueda hacerlo. El Gobierno de la Ciudad por lo menos tendría que hacerse cargo de los artesanos restauradores y sería una muy buena manera de dar trabajo.

Otro de los temas que estamos trabajando es el de los sin techo. Cuando la gente se queda en la calle, el Gobierno de la Ciudad los instala en determinados hoteles vinculados a Promoción Social. Los lugares a donde los llevan son realmente indignos. Hicimos los cálculos y para que alojen a 8 mil personas, se paga a los hoteleros 14 millones de pesos anuales. De promedio se van por lo menos 20 mil pesos mensuales a los hoteles. Los habitantes son maltratados, viven hacinados, hay el cuádruple de personas de los que les permite la habilitación, no tienen matafuegos, los baños están inmundos… Evidentemente en estas políticas sociales los únicos que se benefician son los hoteleros. Uno de ellos tiene como diez hoteles. ¿Sabés cuánto sale una vivienda digna por autoconstrucción? 8 mil pesos.

La Defensoría trasladó sus oficinas a Montserrat y buscó estimular la cultura del reclamo también en la zona sur, porque pese a sus constantes postergaciones, la mayoría de las llamadas provenían del norte de la metrópoli. El año pasado hubo un incremento de las actuaciones iniciadas por la Defensoría, que pasaron de 4595 en 1999, a 5501 en el 2000 y por primera vez no predominaron las denuncias de los habitantes del norte. Buena parte proviene de vecinos cuyo domicilio se encuentra en un radio de aproximadamente 35 cuadras de la sede de la Defensoría. La mudanza, más que un hecho simbólico, por razones de cercanía estimuló reclamos de vecinos de la zona.

¿Qué reclamos pueden realizarse ante la DEFENSORÍA?

 

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