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LOS
BARRIOS PORTEÑOS SE PREPARAN PARA RECIBIR LA FIESTA DEL CARNAVAL
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En
San Telmo y sus alrededores Nº 27
Febrero
2000
Vuelve
el carnaval y por tercer año consecutivo, como en otros barrios porteños,
San Telmo tendrá su propia fiesta. La celebración se realizará todos
los viernes y sábados en Defensa y Carlos Calvo, entre el 11 de febrero
y el 5 de marzo. Los organizadores anuncian cinco murgas por noche.
Entre otras sorpresas, en algunas noches se podrán observar también
desfiles de autos antiguos, tango, rock, salsa y mariachis.
Esta
pasión popular fue desde sus orígenes un espacio de desenfreno, éxtasis
y alegría. Es una de las más antiguas tradiciones y constituye uno de
los símbolos de la identidad popular. Padeció un período en el que de
manera paulatina, poco a poco se fue diluyendo la celebración. Sin embargo,
en los últimos años ha resurgido en distintos barrios, recuperando parte
de sus viejos buenos tiempos.
En
San Telmo, la ceremonia volvió en 1998 y el lugar de reunión fue la
plaza Dorrego. El año pasado el escenario estuvo ubicado en Paseo Colón
e Independencia y en el 2000, está previsto que se realicen los festejos
en Defensa, entre San Juan e Independencia, los viernes y sábados a
partir de las 21 hs.
Las
asociaciones que organizan el corso local son la murga Arrabales de
Ilusión, la Asociación Civil Crecer al Sur, la Asociación de Bomberos
Voluntarios y Primeros Auxilios de San Telmo, Vecinos y Comerciantes
de la calle Defensa (en formación), y la Asociación Civil Nuevo Horizonte.
El sonido estará a cargo del Centro de Gestión y Participación Nº1.
Las
murgas de San Telmo
Para
Daniel Roterio, 44 años, más conocido como Pichi, en cada esquina tendría
que haber una murga . El bombo le pega en el corazón y en la sangre.
Además de ser uno de los organizadores del corso local, es el creador
de Arrabales de Ilusión que, además de hacer desfiles en todas las jornadas,
estará en la apertura y en el cierre del corso de San Telmo. Integrada
en su mayoría por niños y adolescentes, este conjunto que se conformó
hace cerca de tres años, tiene más de cien integrantes y ensaya los
sábados a la tarde en la plaza de San Juan y Chacabuco. Ya participaron
en los dos anteriores corsos y se los suele ver tanto en la plaza Dorrego,
como en actos de instituciones locales o en inauguraciones oficiales
del gobierno de la Ciudad.
Daniel
cuenta con orgullo, que los chiquitos de Arrabales de Ilusión, además
de moverse, bailan muy bien entusiasmando a la gente. Sueña con que
el carnaval de San Telmo sea en algunos años reconocido como uno de
los referentes de la ciudad. Su aspiración es completar la festividad
con espectáculos y que pronto se elija en la fiesta a una reina.
El
Cambalache de San Telmo, es de formación reciente. Comenzó el año pasado
con la intención de ser una banda de percusión. Sin embargo, sus integrantes
decidieron que era más idóneo hacer una murga debido a que brinda la
posibilidad de poner banderas y a chicos y chicas bailando. A este grupo,
integrado por alrededor de 50 personas, le gusta el candombe y anuncia
sorpresas en su presentación. Su lugar de encuentro es en Puerto Madero
y en este verano hará su primera presentación oficial. Marcelo Villa,
30 años, es uno de sus organizadores y define a su conjunto como una
manifestación de liberación, de pasión y de alegría, pero ajena a las
expresiones críticas.
Los
coloración de su vestimenta es azul, celeste y blanca. Colores que muchos
como él, identifican con el barrio debido a una vieja historia: cuando
a principios de siglo surgió el club San Telmo, su camiseta era azul
y blanca, pero al lavarse se destiñó perdiendo el blanco. Sobre el carnaval,
Marcelo resalta que es una expresión muy popular ya que las murgas surgieron
de los esclavos. Explica que por este motivo, en el inicio las ropas
se daban vueltas y se usaba el forro hacia adelante.
El
otro conjunto de percusión de San Telmo que estará presente es la Fortubanda,
que se presentará en el corso de Carlos Calvo y Defensa el sábado 12
y el viernes 25.
Percusión
en el parque Lezama
Quienes
disfrutan del ritmo de los tambores, también se pueden acercar al parque
Lezama los domingos a partir de las 17 hs. Allí se juntan distintos
grupos de candombe que comparten su pasión por la música Afrorrioplatense.
Uno de ellos son Las Lonjas de San Telmo. Fue constituida hace dos años
pero no van a participar del carnaval en Buenos Aires porque alrededor
de la mitad de sus integrantes, se van a Montevideo a asociarse en las
tradicionales llamadas, un peculiar festejo en el que desfilan multitud
de comparsas y tambores.
Para
afinar los instrumentos, los grupo de candombe calientan los parches.
Artigas, que pertenece a Las Lonjas, es uruguayo, vino hace 20 años
a la Argentina y enseña este ritmo en el parque Lezama los sábados a
la tarde. Lo lleva en la sangre, ya que vino con sus antepasados. El
es uno de los tantos descendientes de negros que se juntan a tocar allí.
Comenta que el fuego es el corazón y es considerado sagrado porque sirve
además como ritual, lugar de reunión y encuentro.
La
vida es un carnaval
Entre
los grupos que van a estar presentes, un hecho llamativo es que para
este año, se va a presentar la primer Comparsa de la Tercera Edad, titulada
La Vida es un Carnaval. Es impulsada por los líderes creativos del Servicio
Comunitario del PAMI de manera autogestiva, ya que no cuentan con recursos
de la institución, e integrada por jubilados, pensionados y personas
mayores de 60 años de la Capital y el Conurbano.
Patricia
Fernández, profesora de gimnasia y una de las líderes creativas explica:
Esto nace de un grupo con la intención de hacer algo por los abuelos
distinto, que los identifique y les permita rememorar lo que en algún
momento se fue dejando de hacer. Las edades de nuestros grupos oscilan
entre los 70 y 80 años. Nuestra idea es armar una comparsa que permita
que los ancianos se expresen y participen a través del baile, las letras,
el canto, los trajes, la vestimenta, tocando instrumentos, o creando
muñecos y se reencuentren, a través de lo que genera la comparsa, con
nexos afectivos.
La
convocatoria la empezaron a pensar y diagramar a partir de diciembre.
Angel Vergara es uno de los coordinadores y comenta que el objetivo
es divertirse, llevar alegría y que ellos se sientan felices. Patricia
Fernández agrega que cuentan con el apoyo y la colaboración de auxiliares
y de promotores de salud, porque la comparsa sirve para la participación,
la integración, el movimiento, la expresión y para combatir la soledad,
actuando por lo tanto también como medicina preventiva. Considera que
a través de la connotación de salir como comparsa, se abren otros ejes.
Uno de los propósitos es que las personas mayores no se aíslen, exclamen
nuevas demandas y se acerquen a participar a distintos talleres.
A
través de murgas o comparsas, se pueden observar otras funciones que
las específicamente festivas. También son ambientes de contención, de
concurrencia popular, de protagonismo masivo en el que no hay unas pocas
estrellas y varios observadores pasivos.
Niños,
jóvenes y ancianos compartirán nuevamente esta fiesta popular. El de
San Telmo, es uno de los tantos lugares que en distintos barrios compartirán
la efusiva y bullanguera celebración. Poco a poco el carnaval va volviendo
a los barrios. Habrá festejos en calles, parques, clubes y barrios tan
disímiles como Boedo, Palermo, Belgrano, Flores, Lugano o Devoto.
El
telón de apertura será en avenida de Mayo y Perú el viernes 11 a las
19 hs.
En
1997, la ordenanza 52.039 declaró a las comparsas Patrimonio Cultural
de la Ciudad. Por otro lado se constituyó la Comisión de Carnaval de
la ciudad, que cuenta con un presupuesto de 300 mil pesos destinado
a subsidiar a la fiesta.
El
brillo de 81 murgas porteñas, promete parodia, ironía, desenfreno, crítica,
burla y alegría. Agrupados en la asociación MURGAS (Murgas Unidas Recuperando
y Ganando Alegría Siempre), los grupos de carnaval reclaman que vuelvan
los feriados que fueron arrancados del almanaque por el último régimen
militar. Por ese motivo, como acto de cierre, el martes 7 de marzo,
en Corrientes y Callao, una vez más MURGAS desfilará hasta el obelisco
exigiendo la vuelta del asueto.
Llegó
el carnaval. Escenario de movimiento, éxtasis y desenfreno, lugar de
protesta con alegría, inspiración de poetas, musa de libertad creativa,
despliegue de pasión y entusiasmo. Al ritmo de tambores, de trajes coloridos,
de máscaras y místicas profecías en tributo al rey Momo, en distintos
espacios públicos porteños prometen retornar las vibrantes conmemoraciones.
Censura
de regímenes autoritarios
Para
regimentar y poner orden al desenfreno del carnaval, distintos regímenes
autoritarios buscaron "ordenar" sus movimientos y en algunas
ocasiones lo prohibieron. Esta antigua tradición ya registra censuras,
por ejemplo, en la época de Juan Manuel de Rosas quien abolió "para
siempre el juego del carnaval" en 1844. La autodenominada Revolución
Libertadora", que dio un golpe de Estado en 1955, en su momento
prohibió "los cantos, discursos y danzas indecentes" en lugares
públicos. Finalmente la última dictadura militar, mediante un edicto,
declaró la suspensión de los feriados del carnaval en Argentina.