CRECEN
LAS MURGAS
En
San Telmo y sus alrededores Nº 64
Enero
2004
En
la ciudad de Buenos Aires, cada vez hay más murgas y más
corsos. Para participar de los festejos del carnaval porteño
2004 se presentaron 93 murgas que le dan identidad al carnaval de
Buenos Aires. Pero las agrupaciones registradas en la Comisión
de Carnaval son 180. La asociación M.U.R.G.A.S. (Murgas Unidas
Recuperando y Ganando la Alegría Siempre), reclama la vuelta
de los feriados por carnaval que suprimió en 1977 la última
dictadura militar.
En la actualidad se calcula que hay en la ciudad de
Buenos Aires alrededor de 12 mil personas que participan como murgueros,
entre bailarines, músicos y ayudantes. En la Comisión
de Carnaval de la Ciudad estiman en alrededor de 450 mil espectadores,
los que disfrutan este año de los 42 corsos porteños
y los distintos espectáculos en torno al carnaval.
Estos datos marcan un claro crecimiento y una gran recuperación
de una tradición que hasta hace unos pocos años parecía
casi perdida. Después de la supresión de los feriados
de carnaval en 1977, desaparecieron por 20 años en la ciudad
los corsos barriales. El carnaval porteño se realizaba en Avenida
de Mayo cada vez con menos entusiasmo y menos participación.
Antes que languidezca y al rescate de una de las históricas
raíces culturales, en 1997 el carnaval porteño adquirió
status oficial. Fue declarado por medio de la Ordenanza 52.039, Patrimonio
Cultural de la Ciudad. Por ese motivo la organización del carnaval
cuenta con un pequeño presupuesto oficial que es en pesos igual
al de los últimos años, pese a la inflación y
a que se pasó de 3 mil murgueros desfilando en 1997 a alrededor
de 12 mil en el presente año.
Al rescate de la belleza, la magia y el esplendor de
tiempos pasados, la fiesta carnavalesca va año tras año
tratando de recuperar el clima de entusiasmo que supo transmitir en
décadas anteriores.
Los talleres de murga se han multiplicado en la ciudad.
En la actualidad se dictan en 12 centros culturales porteños
dependientes del Programa Cultural en Barrios y asisten a ellos alrededor
de 600 personas.
En la actualidad los barrios que cuentan más
murgas tienen seis y son Villa Lugano y Boedo. Mientras que las murgas
más numerosas son las de la Boca.
En San Telmo este año la organización
del corso en San Juan y Defensa quedó a cargo exclusivamente
de la murga Caprichosos de San Telmo.
Daniel Roterio (más conocido como "pichi"),
en el acto de apertura instó a otras agrupaciones y entidades
intermedias que participaron en la organización de la fiesta
popular en San Telmo en años pasados, a sumarse a la organización
en el año próximo.
En 2003 el corso fue organizado por Caprichosos de San
Telmo y la Asamblea de Vecinos San Telmo 20 de Diciembre y se desarrolló
en Av. Independencia entre Defensa y Chacabuco. El final no fue feliz,
ya que se tuvo que suspender antes del cierre por graves incidentes
en las zonas aledañas.
En otros años participaron de la organización
los bomberos voluntarios de San Telmo, asociaciones barriales nucleadas
en lo que fue la Red San Telmo Montserrat, la cooperativa del centro
de Salud y Acción Social y Comunitaria Nº 15, entre otras
asociaciones.
Las murgas cumplen un rol democrático en brindar la posibilidad
de participar a personas provenientes de sectores humildes, siendo
un espacio de contención social, dispersión, recreación,
desenfreno y alegría. Tienen un concepto integrador y no distinguen
a sus participantes por su condición social.
Al compás de la percusión encabezadas
por instrumentos como redoblantes y tambores; con el brillo y el color
en los estandartes, los trajes con sus las lentejuelas, galeras y
levitas; las máscaras y los disfraces, la expresión
popular simbolizada en el baile erótico desprejuiciado, en
letras irónicas, burlonas y desafiantes, ocupan cada vez con
mayor fuerza las calles porteñas.