SE COMPLICO LA
VUELTA DEL TRANVIA

En mayo del año pasado, los vecinos se entusiasmaron ante
la presentación de un proyecto para que vuelva el tranvía
al barrio, en un recorrido que uniría a Retiro, Puerto Madero,
San Telmo y la Boca. La propuesta despertó expectativas. El desinterés
para evaluar la iniciativa por parte de las autoridades, ponen cerca
del naufragio a una propuesta que cuenta con el aval de miles de firmas.
La vuelta del tranvía a distintas ciudades, trajo como ventaja
la incorporación de un medio de transporte público, que
es ecológico, silencioso y económico, óptimo para
evitar congestiones en el tránsito.
El tranvía funcionó en el país hasta 1963. Dejó
recuerdos y nostalgia a muchos porteños. Luego de perder vigencia
a nivel mundial en los años ´60, está de vuelta
en Francia, Reino Unido, España, Italia y Portugal, entre otros
países.
Según la información de los gestores de la iniciativa,
los tranvías ofrecidos desde la empresa de transporte público
de la ciudad alemana de Sttutgart se encuentran en excelente estado
y podrían circular sin inconvenientes en los próximos
10 años. Por otra parte, serían entregados con repuestos
y el ofrecimiento de la señalización, la capacitación
del personal técnico y la matricería para generar una
industria nacional de este tipo de transporte. A la ciudad de Buenos
Aires le ofrecieron a un costo simbólico 35 unidades de 1963,
con capacidad para 160 pasajeros (40 sentados y 120 parados), que permitirían
acercar a pasajeros de ómnibus de Retiro con la Boca, activando
distintas zonas de interés comercial, turístico, histórico
y cultural. De aprobarse el proyecto, funcionarían los tranvías
en un recorrido de aproximadamente 25 km. de vías, a un costo
menor a la extensión de 1 km. de subte.
Pese a que según los datos del presidente de la "República
de San Telmo", Manuel Fernández, juntaron más de
17 mil firmas para que se realicen los estudios pertinentes de impacto
ambiental, social, urbanístico y turístico, que posibiliten
la vuelta del tranvía, no hubo respuesta en ninguna de las áreas
responsables del transporte público.
La Legislatura declaró el año pasado el proyecto de vuelta
del tranvía como de interés. Pero recién en septiembre
de este año, se presentó un proyecto de ley para que se
hagan los estudios técnicos conducentes. Aun no ha sido tratado.
El expediente pidiendo un estudio de factibilidad vinculado al proyecto
Tranvías ya recorrió distintos despachos. Pasó
por la Comisión de Transporte, la Dirección General de
Casco Histórico, el Centro de Gestión y Participación,
la Corporación Puerto Madero, la Subsecretaría de Turismo,
la Secretaría de Infraestructura y Planeamiento del Gobierno
de la Ciudad, el Ministerio de Planificación Federal, Inversión
Pública y Servicios, entre otras oficinas burocráticas.
No se obtuvo respuesta ni de los funcionarios del gobierno nacional,
ni de los funcionarios porteños.
El proyecto Tranvía no está contemplado dentro del presupuesto
2006. Desde el Ministerio de Planificación Federal sí
se impulsó un proyecto de 1996 del legislador socialista Norberto
La Porta (convertido en ley el año pasado), para que funcione
un tren de pasajeros, entre la estación Retiro y la "Barraca
de Peña", en el barrio de la Boca. El recorrido tendrá
paradas en Catalinas Sud, junto al hospital Argerich, Casa Amarilla,
estadio de Boca, Caminito y la estación terminal será
la "Barraca de Peña", rehabilitando una estación
ferroviaria de 1865, que es la más antigua de la ciudad de Buenos
Aires.
Las obras están previstas para el año que viene y estarán
a cargo de Ferrovías. Al igual que la iniciativa del tranvía,
unirá a Retiro con la Boca, comunicando el norte con el sur.
El proyecto intenta aprovechar vías existentes y prevé
también potenciar lugares históricos y turísticos
del recorrido. Incluso incorporará los días feriados en
las formaciones ferroviarias, guías turísticos del gobierno
de la ciudad.
La unión de la Boca con Retiro a través de la nueva línea
de trenes, no impide concretar el proyecto Tranvía. Pero el hecho
de que tengan previstos recorridos en algunos tramos similares y que
no se hayan dado respuestas a los pedidos de reinstalar tranvías,
indican que este medio de transporte no están en los planes ni
del gobierno nacional ni del gobierno de la ciudad.
Si bien nadie dijo oficialmente que no al proyecto Tranvía,
cada vez hay menos posibilidades para su realización. En la presentación
que se hizo en mayo del año pasado en el bar El Federal de San
Telmo, se calculó un plazo de seis meses para los estudios de
factibilidad. No se realizaron y no están contemplados en el
presupuesto 2006. Nada indica que haya avances en la iniciativa, sino
más bien todo lo contrario.
Eduardo Scirica