En San Telmo y sus alrededores N°88, marzo 2006

SAN TELMO SE MOVILIZA CONTRA EL CIERRE DEL BAR BRITANICO


Después de crear el bar Británico y pagar durante 45 años el alquiler, los locatarios se enteraron que el dueño quiere venderlo al mejor postor y desalojarlos el 31 de marzo. En dos semanas los vecinos juntaron cerca de 15 mil firmas para evitar el cierre del tradicional bar de Defensa y Brasil. Eventos culturales, presentaciones ante la Defensoría del Pueblo y la Secretaría de Cultura, recolección de testimonios históricos y múltiples propuestas surgidas en asambleas, defienden un lugar emblemático de San Telmo que integra el listado de Bares y Cafés Notables de la Ciudad y podría dejar de funcionar el 31 de marzo.

Basta pasar frente al Parque Lezama, por la esquina de Defensa y Brasil, para observar la movilización permanente de los vecinos en defensa de un entrañable bar, que funciona desde 1960 atendido por los mismos mozos. Los vecinos hicieron una guardia permanente para informar y recolectar firmas: "No al desalojo!! Los vecinos y amigos del ´Bar Británico´ adherimos a mantener abierta su incalculable historia, que también es nuestra..." Con ese pedido en dos semanas juntaron 14.300 firmas, convocaron a varias asambleas generales, formaron comisiones de prensa y difusión, de cultura, y de asuntos jurídicos, para ver cómo salvar al bar.

Crearon el sitio web www.barbritanico.com.ar en el cual hay un foro de debate y cada visitante puede contar su historia vinculada al bar.

El bar Británico es un testimonio viviente de la historia de Buenos Aires, de sus ciudadanos y sus costumbres. Un remanso de artistas, bohemios y amigos. Es uno de los pocos lugares que permiten pasar al baño a los que no son clientes. Es un lugar histórico que atiende las 24 horas, con sillas, mesas y ventanales de otra época. Sus precios son accesibles. Conserva tradición, calidez y mantiene la magia de lo antiguo. Muchos de sus visitantes pasan horas jugando al ajedrez, otros charlan mientras toman algún trago. Nadie los apura. Se acercan poetas, escritores, cineastas, periodistas, músicos, artesanos, vendedores, parejas y todo tipo de parroquianos. Es un espacio que sus visitantes lo sienten como propio, porque alberga a todos. El sentido de pertenencia con respecto al bar entre los vecinos y los porteños en general, generó una respuesta contundente ante la posibilidad de cierre. En unos días la noticia circuló en diarios, programas radiales y noticieros televisivos.

"El bar representa toda mi vida. Hace 45 años que estamos alquilando. Cuando vine en 1957 de un pueblito del campo en La Coruña, Argentina andaba muy bien. En 1960 alquilamos con mis dos socios. Todo tiene un principio y un fin. Aunque ahora trabajo 8 horas, en un momento trabajé 12 horas diarias. Este bar representa mi vida, toda una historia que quedó acá, comenta José Miñones. La idea de José Miñones, , José Trillo y Manolo Pose, los tres mozos que atienden desde hace 45 años es que el bar siga conservando el mismo estilo, su identidad, tradición, historia y costumbres. Como los tres socios son mayores y tienen algunos problemas físicos, quieren que continúen con el bar el hijo de uno de ellos y Carlos Encina, un mozo que atiende a los clientes desde hace 23 años. Los creadores del Británico se enteraron que ahora el dueño tienen otro plan. Hay distintos rumores, pero el nuevo proyecto no los incluye. Muchos dicen que pondrían un cibercafé, otros que colocarían un bar con otras características.

El domingo 12 de marzo se realizó un evento con tango y folclore en la entrada del Británico. Un relevamiento fotográfico, fílmico y en video sobre el bar, distintas campañas por el barrio, recolección de firmas, sirenazo de los Bomberos Voluntarios de San Telmo, muestras de artistas plásticos, murales, recitales y eventos musicales, son ejemplos de variadas actividades que se organizaron para salvar al Británico durante los primeros días de marzo.

Los defensores del Británico fueron a la Defensoría del Pueblo, que apoyó su pedido y citó a Juan Pablo Benvenuto (el dueño de la propiedad) para que explique la situación. El bar Británico está ubicado en pleno Casco Histórico, en Defensa y Brasil.

La ley 35, publicada en el boletín oficial el 4 de junio de 1998, estableció la creación de la Comisión de Protección y Promoción de los Cafés, Bares, Billares y Confiterías Notables de la ciudad de Buenos Aires.

En el art. 7 dice: "Los objetivos permanentes establecidos en el art. anterior serán instrumentados propiciando la conservación de diseños y materiales en lo edilicio y mobiliario, sin que se modifiquen o reemplacen las relaciones sociales preexistentes que se desarrollaran en dichos locales". El bar Británico fue uno de los primeros en figurar en el listado de bares notables y amparándose en este artículo, en el derecho del fondo de comercio y en la campaña en su defensa impulsada por sus vecinos, buscará evitar su desaparición.

Las transformaciones urbanas de los últimos años están terminando con lugares emblemáticos del barrio. El tradicional mercado de Defensa y Carlos Calvo, prácticamente pasó a ser una manzana de anticuarios. La peluquería La Moderna, que funcionó en Defensa 1148, atendida por los hermanos Labore entre 1952 y 2004, se convirtió en un lugar de venta de cueros. El dueño del edificio de Defensa 1464, donde hay galerías subterráneas del siglo XIX donde habrían vivido descendientes de esclavos, quiere desalojar a la Escuela Integral de Arte coordinada por afro-descendientes. Las áreas responsables de defender el patrimonio, han demostrado poco interés en salvar al histórico subsuelo. El crecimiento del turismo también implica la aparición de muchos lugares como bares y restaurantes, con precios dolarizados.

Aumentan los alquileres y se pierden lugares históricos por el aumento del valor de la propiedad.

Es de esperar que San Telmo no se convierta en los próximos años en una zona exclusivamente fashion.

-En un lugar presentado al turismo como Casco Histórico sin lugares con historia.

-En un barrio que lo sea solamente en las visitas guiadas, porque cada vez cuente con menos vecinos por los costos de la vivienda.

-En un barrio de tango sin milongas, en el cual solo subsistan tanguerías for export.

-En un barrio candombero sin negros.

En un barrio tradicional de Buenos Aires sin símbolos ni espacios públicos de encuentro.
Salvar al bar Británico es preservar un símbolo histórico del barrio.

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