DEMORA
EN LOS EMPEDRADOS
En
San Telmo y sus alrededores Nº 29
Abril
2000
En
los primeros días de abril, por cuarta vez en el año, una de las empresas
encargadas del empedrado volvió a adoquinar la esquina de Brasil y Defensa.
Este no es el único lugar en que los transeúntes, vecinos y comerciantes
de San Telmo, pueden observar la ineptitud en algunos arreglos. Desde
diciembre del año pasado, con el objetivo de revitalizar el Casco Histórico,
el Gobierno de la Ciudad, impulsó el adoquinado de distintas calles,
como Balcarce o Defensa, desde Independencia hasta el Parque Lezama.
No
se explica como en Defensa, entre San Juan y Juan de Garay, aun no han
comenzado las obras de reparación. La calle quedó dividida en dos fisonomías
diferentes.
Para
otros lugares que reciben menos flujos de visitantes, pareciera no llegar
nunca el momento de las modificaciones. Así es como continúan los ruinosos
baldosones de Independencia, Brasil, o Juan de Garay.
Las
saludables iniciativas tendientes a revitalizar al sur de la ciudad,
deberían solucionar ciertos errores o contradicciones. No servirán las
inversiones en empedrados si no se controla al transporte de cargas
de gran peso, porque las refacciones se deteriorarán en el corto plazo.
Pese a los operativos de control anunciados en marzo y abril, continúan
las constantes infracciones y los vehículos de tránsito pesado siguen
pasando por calles y avenidas que les están vedados.