10/05/06
ES INCIERTO EL
FUTURO
DEL BAR BRITANICO
Es incierto el futuro del Bar Británico. El
dueño del local le alquiló la propiedad a un nuevo inquilino.
Los tres socios y mozos que le dieron el perfil al tradicional bar de
San Telmo hace 46 años, dejarían de trabajar en los próximos
meses. Dicen que van a mantener las características que hicieron
que el bar sea notable.
Nosotros nos queremos quedar pero nos tenemos que
ir, señalaron emocionados, con profunda tristeza y entre
lágrimas, Manolo Pose y José Trillo, en una conferencia
de prensa que se realizó a fines de abril en el Bar Británico.
Hace 46 años que trabajan en sociedad junto con José Miñones,
en el tradicional bar de San Telmo. Son mozos y dueños del Británico,
pero inquilinos del inmueble de Brasil 399. El 28 de febrero de 2004
se les venció el alquiler. Desde entonces (hasta marzo de 2006),
siguieron pagando todos los meses como lo hacen desde 1960, aunque sin
contrato de alquiler. El 2 de diciembre de 2005 firmaron con el dueño
un convenio de desocupación del local. Según dijeron los
mozos gallegos que armaron al Bar Notable, lo hicieron porque siempre
se manejaron con estricta confianza con los dueños.
En marzo se enteraron los parroquianos del bar e hicieron
una notable movilización para defender el tradicional espacio
de encuentro de la esquina de Brasil y Defensa, un lugar que está
abierto todos los días las 24 horas y en ciertos aspectos parece
congelado en el tiempo. El Bar Británico es reconocido porque
confluyen los más variopintos personajes. Artistas, bohemios,
intelectuales, vecinos de toda la vida y múltiples personajes
de diversas costumbres, distintas generaciones, oficios y clases sociales.
Allí Sábato escribió Sobre Héroes
y Tumbas. A nadie se le negó el derecho a hacer uso del
baño y nunca se expulsó a los vendedores ambulantes, a
los poetas y a los artistas que pasan vendiendo sus obras.
Cuando a principios de marzo los clientes se enteraron
que el Bar Británico corría riesgo, empezaron a organizarse
convocando a los vecinos a participar. Hicieron asambleas abiertas,
juntaron más de 20 mil firmas en defensa del Británico,
recurrieron a la Defensoría del Pueblo, pidieron apoyo en la
Legislatura porteña, presentaron ante la Justicia amparos colectivos
en defensa del Bar Notable y el Patrimonio Histórico y Cultural,
armaron el sitio web www.barbritanico.com.ar, consiguieron acaparar
la atención de los medios masivos de comunicación y realizaron
múltiples actividades culturales en apoyo al tradicional bar
del barrio.
En las paredes del Británico se colgaron muestras fotográficas,
poesías y exposiciones plásticas, referentes al bar. En
la esquina de Defensa y Brasil se realizaron eventos con folclore, tango,
baile y cafeteadas en defensa de un bar que no cierra. El 1 de abril,
día previsto para que los gallegos entreguen las llaves y desocupen
el inmueble, los vecinos fueron hicieron un llaverazo contra el cierre.
Al día siguiente se acercó a brindar su apoyo Joaquín
Sabina.
Los vecinos organizaron mesas debates sobre los bares
y el patrimonio cultural, invitando a funcionarios de la Dirección
de Casco Histórico y a legisladores de la Comisión de
Cultura de la Ciudad.
La legisladora Teresa Anchorena presentó un proyecto
para que se preserve el Bar Británico. El dueño del local,
Juan Pablo Benvenuto, le envió una carta en la que se compromete
a Ratificar nuestro compromiso de que no se va a alterar el destino
del local manteniendo su valor patrimonial y característica de
Bar Notable y en segundo lugar, que es nuestra intención posibilitar
y colaborar en las negociaciones que se han venido desarrollando hasta
la fecha entre el nuevo inquilino y los anteriores que permitan la continuidad
del Británico. La carta aclara que busca contribuir
de esta manera con la preservación de un bien que integra al
Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, por su alto valor
arquitectónico e intangible. En el escrito de Benvenuto,
además se afirma que el nuevo inquilino, Agustín de Souza,
va a permitir que los tres socios, José Miñones, José
María Trillo y Manuel Pose, continúen trabajando, desarrollando
las misma actividades laborales que desempeñan hasta el presente
y durante el período que ellos lo deseen.
La propuesta fue rechazada por los mozos y varios clientes
del bar, que consideran que sin los gallegos no hay Bar Británico.
Ellos dicen que el bar va a seguir igual, estamos
hablando de la fisonomía. Pero lo que más tiene y lo que
más nos importa es la presencia y la continuidad de los tres
gallegos. Nos importa quizás más aún que las instalaciones
del bar. Benvenuto les propone a tres señores que estuvieron
al frente de este bar durante 46 años, que pasen a la segunda
línea detrás de Souza, que va a ser el nuevo propietario
del fondo de comercio. Este señor tiene como antecedente gastronómico
haber tenido una playa de estacionamiento.
Nosotros consideramos que el señor Benvenuto se
está quedando no sólo con el trabajo de los gallegos,
sino que se está quedando con la alegría de venir por
aquí, de un montón de gente que nos sentimos muy a gusto
en esta convivencia que estamos llevando adelante. Nos duele enormemente
como vecinos de San Telmo, como vecinos del Bar Británico, que
no entiendan la necesidad que nosotros tenemos de que esto siga abierto
con estos tres gallegos, con estos tres amigos del bar y encontrarnos
todos los días, señalaron en la conferencia de prensa
realizada a fines de abril en el Británico.
En la conferencia realizada en el Británico, se
colocó una bandera con la inscripción Peligro de
Cierre. Los mozos se dirigieron a los periodistas, a los clientes
y a todos los interesados por el futuro del bar: Somos tres hombres
que desde hace 46 años sólo hicimos lo que sabemos: trabajar.
Nunca pensamos en salir en un medio de comunicación. Tampoco
pensamos en que tantas personas se movilizarían por nosotros.
Quisiéramos darles gracias más allá de lo que ocurra
de acá en adelante. Nosotros queremos decir que no queremos irnos
de este lugar. Los tres queremos seguir trabajando de la misma manera
en que lo hemos venido haciendo...
Hemos dejado aquí nuestro trabajo y nuestra vida.
Nos damos cuenta que lo que nosotros pensábamos que era un bar,
es mucho más que eso. Es una parte de la casa de nuestros vecinos.
Este es el lugar de trabajo desde hace 46 años. Desde ya es también
parte de nuestra casa y la de nuestros hijos, nietos y amigos. Quedarnos
sin este bar es quedarnos sin una parte importante de nuestra vida.
Sólo queríamos darles las gracias, expresa el escrito
firmado por los tres gallegos.
Al igual que otros Bares Notables de la Ciudad, como el
Argos y El Gato Negro, no está garantizada la continuidad del
Británico. Al cierre de esta edición continuaban negociando
las partes en conflicto, buscando un acuerdo económico vinculado
al valor de las instalaciones, la marca y el nombre del local.
Lo que está casi totalmente confirmado, es que
en los próximos meses no estarán más ni los gallegos
ni el resto del personal del bar. Las dudas y los interrogantes están
en saber, en el caso de que llegue a sobrevivir el Británico,
qué podrá conservar del entorno y la magia que lo hizo
trascender en el tiempo.