EL ATRASO EN LAS INVERSIONES SIGUE RELEGANDO AL SUR DE LA CIUDAD

En San Telmo y sus alrededores Nº 29

Abril 2000

En la zona sur de la ciudad se reflejan profundas desigualdades sociales. La pobreza, la escasez de inversiones, el abandono y la falta de mantenimiento, son algunas de las causas qua acentúan su deterioro. Por si fuera poco, otros problemas agobian a la zona. Ruidos molestos, tránsito pesado, daño en la vía pública, contaminación sonora y visual o torpeza en las refacciones, son algunos de los padecimientos permanentes de los vecinos.

Desde que la epidemia de fiebre amarilla de 1871 cambió la fisonomía de los barrios del sur -hasta ese entonces habitados por las clases altas- comenzó su paulatina decadencia económica en relación al norte de la ciudad. En las últimas décadas, el cierre de galpones industriales, los asentamientos marginales, la ausencia de las inversiones necesarias y de políticas públicas de reactivación, acentuaron la desigualdad del desarrollo.

Si bien hay anuncios oficiales respecto a medidas para intentar mejorar la zona, la falta de controles y los distintos ajustes han impedido un crecimiento acorde con la idea de integración social y de una ciudad diseñada para mejorar la calidad de vida del conjunto de sus ciudadanos.

Atrasos y promesas incumplidas

En la zonas sur es frecuente que se demoren las inversiones y el mantenimiento. Constituyen ejemplos de esas demoras en los últimos años, los siguientes:

Entre los proyectos para mejorar el medio ambiente: la limpieza del Riachuelo; la construcción de espacios verdes con la incorporación de 45 hectáreas de terrenos ferroviarios, o la conservación del parque Indoamericano y el parque de la Ciudad.

Dentro de los planes para mejorar el transporte: la creación de la línea H de subte; la extensión del Premetro hasta Puente la Noria; la erección de dos puentes sobre el Riachuelo para unir Lacarra y Escalada con el conurbano o la transformación de la línea Belgrano de trenes, para unir Constitución y Ezeiza.

Entre los planes sociales: la conversión de las villas de emergencia en barrios; el reciclaje de galpones de edificios industriales desactivados para instalar pequeñas empresas, o la apertura de nuevos centros hospitalarios.

Propuestas culturales: también han quedado por ahora inconclusas la reconversión en centro cultural del antiguo Mercado del Pescado en Barracas; la creación del Museo del Tango y el Complejo Polo Cultural Sur, cuya idea es unir al Museo del Cine con el de Arte Moderno.

Si bien en los últimos años se hicieron algunas obras importantes, tales como la muralla contra las inundaciones en la Boca, o el arreglo de importantes espacios verdes en la Costanera Sur, quedan muchas cuentas pendientes a la administración de la Comuna.

Para la próxima elección porteña, han vuelto antiguas y renovadas promesas. Ahora, los candidatos mejor ubicados en las encuestas para Jefe de gobierno de la Ciudad, prometen la exención de impuestos inmobiliarios a quienes se radiquen en la zona sur. También los candidatos coinciden, como en tantas otras elecciones, en crear una amplia red de subterráneos, extender los espacios verdes, construir viviendas y mejorar la infraestructura de la zona.

Desigualdades Sociales

No es novedad que en el norte de la ciudad hay mejores condiciones de vida que en el sur. Año tras año, las estadísticas confirman esta realidad. Entre 1983 y 1997 en Lugano, Soldati y Parque Patricios la población que vive en asentamientos irregulares creció cerca de un 400%. Allí hay 90.000 personas que viven por debajo de la línea de pobreza.

Según datos de la Subsecretaría de Desarrollo Regional del gobierno porteño, en el sur de la Capital, en donde viven 650.000 habitantes (es decir la tercera parte de los porteños), se encuentra el 95 % de las villas de emergencia de la ciudad y el índice de mortalidad infantil es del 18.4 por mil anual (casi duplica las cifras del norte).

Por otra parte, la desocupación alcanza a un 17 % contra el 10.5 % registrado en el resto de la urbe. El sur también es la zona más contaminada, entre otros motivos, a raíz del Riachuelo y los basurales y cementerios de autos en Soldati y Lugano.

El informe de la Subsecretaría de Desarrollo Regional indica que durante el período 1997/98, los barrios más beneficiados en inversiones fueron Belgrano, Barrio Norte y Núñez y, según datos de Clarín, entre 1996 y 1997, el gobierno porteño invirtió en la zona sur 94.914.000 pesos, mientras que en el mismo período, para la zona norte destinó 178.005.000 pesos.

Sin embargo, en el transcurso del presente año, los dos barrios en los cuales los vecinos han hecho más reclamos a la Defensoría del Pueblo, son Palermo y Recoleta. Es que a las carencias citadas, en reiteradas ocasiones el sur añade su menor capacidad de organización e iniciativa para hacer oír sus reclamos.

Postergaciones, anuncios resonantes no concretados, recortes presupuestarios, proyectos que quedan en palabras y una continua preocupación en los discursos por el desarrollo desigual, ya forman parte del clima previo a cada elección porteña.

En el sur de la ciudad, se repite un fenómeno que afecta a todo el país. Las regiones y los lugares más necesitados reciben menos recursos que los que están en una situación menos acuciante.

Los ciudadanos que conviven con situaciones sociales críticas, en reiteradas oportunidades son perjudicados tanto por la distribución en el ingreso, como por el escaso presupuesto que les destina el erario público, lo que a su vez acrecienta las desigualdades sociales.

 

Copyright © 2003