Visitas
guiadas a la luz de la luna
MAS
DE UN MILLON DE VISITAS POR AÑO
EN LA RESERVA ECOLOGICA
En
San Telmo y sus alrededores Nº 76
Febrero 2005
La
Reserva Ecológica Costanera Sur durante más de una década
sufrió centenares de incendios intencionales, que no pudieron
destruirla. La concientización y las mejoras en las condiciones
de seguridad, posibilitaron que el año pasado tenga aproximadamente
1.300.000 visitas.
En la Reserva una vez por mes se realizan visitas guiadas a la luz de
la luna. Entre 20 mil y 30 mil personas van cada fin de semana, convirtiéndose
también en un lugar requerido por los turistas. A cuadras del
Casco Histórico, en el límite con Puerto Madero y la Costanera
Sur, la Reserva Ecológica es un espacio de encuentro, disfrute
y esparcimiento, imperdible para la ciudad de Buenos Aires.
La
Reserva Ecológica cuenta con 353 hectáreas que representan
a más del 25% del espacio verde de la ciudad de Buenos Aires
y supera a la totalidad del espacio destinado a las plazas porteñas.
En
la Reserva Ecológica se pueden encontrar los distintos ambientes
propios de la zona: el pastizal pampeano, la costa ribereña,
el matorral, el bosque de alisos, sauces, bañados o lagunas.
Se han observado más de 200 especies de aves.
El
coordinador del área de gestión de la Reserva Ecológica
Alberto Olveira Rial, dialogó sobre el pasado y el presente de
un pulmón de la ciudad de Buenos Aires. Soy Coordinador
desde octubre de 2003. En esta gestión incorporamos el servicio
de visitas guiadas bilingües, un libro de estadísticas sobre
visitantes extranjeros, los cuales en 2004 hicieron más de 3.300
consultas, y un sistema de información y cartelería. Este
es uno de los pocos lugares en que se puede ver el Río de la
Plata y tiene más de un millón de visitas todos los años.
Sobre
los frecuentes siniestros opinó: llegó a haber más
de 300 incendios en un solo año. Casi en su totalidad fueron
intencionales. Operaban con combustibles ubicados en distintos puntos
estratégicos. Cuando se atacaba un sector, se prendía
después coordinadamente otro. Los han hecho en pastizales, que
es la zona más propensa a clamar el fuego, y solían ocurrir
en días especialmente ventosos para que se propaguen más
rápido. Los hacían en horarios cercanos al cierre, cuando
la gente iba saliendo, para que sus autores pasen desapercibidos. Es
notorio ver que han disminuido tras la explosión urbanística
de Puerto Madero. Quizás muchos de los que tenían intereses
inmobiliarios en la zona ya no lo tienen, y hoy los habitantes de Puerto
Madero, son aliados de la Reserva. No creo que los vecinos prefieran
tener de vista edificios, a tener un espacio público donde ver
el Río y un lugar de esparcimiento. El entorno de la zona disfruta
de la Reserva, explica Olveira. De acuerdo a la afirmación
del coordinador, desde que asumió el cargo en octubre de 2003
hasta febrero de 2005, hubo un solo incendio en la Reserva, aparentemente
provocado por un rayo.
Pese
a los múltiples incendios inten-cionales, la Justicia no encontró
a ningún responsable. No hay nadie que esté procesado.
Sobre
la seguridad de la Reserva, hay un dispositivo de seguridad de 11 cámaras
que no solo sirven para detectar incendios, sino también para
detectar robos. El personal cuenta con handys para comunicarse internamente.
Un
problema no resuelto es un asentamiento interno en donde viven aproximadamente
3 mil personas. No parece haber una solución en el corto plazo
a un problema que lleva más de una década.
El
año pasado la Reserva Ecológica sumó las 18 hectáreas
que ocupaba el obrador de la empresa de construcciones de autopista.
Sobre los proyectos en las hectáreas recuperadas el coordinador
explica: Para este año tenemos prevista la creación
de nuevos baños públicos. Unos los vamos a ubicar en el
sector donde ahora están los baños químicos, hacia
el Río de la Plata, y el otro en la zona recuperada. Va a ver
tres sectores en las 18 hectáreas incorporadas, que van a tener
más o menos la misma superficie. Uno va a ser similar al resto
de la Reserva, con sanitario público. Otro lugar va a tener un
uso natural y recreativo para descansar. El tercer sector va ser un
nuevo centro de visitantes que contará con un aula para educación
ambiental, un centro de exposición permanente, un pequeño
bar y nuevas dependencias. También tendrá un estacionamiento
para 100 personas. "Tenemos por lo menos 10 vehículos propios
y se está previendo también tener un destacamento de bomberos,
dice Olveira, quien explica que el estacionamiento será pequeño
para que se puedan acercar en auto los que vienen a convenciones. No
parece prudente la idea. Llegarán los automóviles al pulmón
de Buenos Aires.
Mientras
gestiona que la Reserva Ecológica sea declarada sitio protegido
internacional-mente a través de la Convención de Ramsar,
Olveira comenta: Hay una toma de conciencia. La Reserva es un
aula abierta. Acá han pasado el año pasado casi 30 mil
alumnos de las escuelas porteñas, a los que les dimos visitas
guiadas. Esto es una reserva natural urbana y ahí está
el potencial.
Es
de esperar que en este rincón de Buenos Aires, uno de los lugares
más saludables de la Ciudad, no se impongan ideas de explotaciones
comerciales, por más pequeñas que parezcan. Los ciudadanos
se han apropiado de un espacio público de excelencia para todos.
La Sociedad Argentina de Lucha contra el Sedentarismo, diversas Organizaciones
No Gubernamentales, profesores de gimnasia y yoga, ciclistas, deportistas,
turistas y paseantes en general, disfrutan el repliegue de quienes intentaron
en centenares de oportunidades, destrozar uno de los pulmones de la
ciudad para imponer para muy pocos, negocios privados.