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30
ANIVERSARIO DE LA FERIA DE ANTIGÜEDADES DE LA PLAZA DORREGO
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En
San Telmo y sus alrededores Nº 33
Noviembre
2000
La Feria de cosas
viejas y antigüedades San Pedro Telmo festejó sus 30 años. Funciona
todos los domingos en la plaza Dorrego.
El 5 y el 12 de noviembre
se realizó en la Feria de la plaza Dorrego, dependiente del Museo de
la Ciudad, un concurso a la mejor ornamentación de los puestos.
Hubo disfraces de épocas
pasadas y se festejaron los 30 años de la Feria que comenzó en octubre
de 1970.
Todos los domingos San
Telmo acapara la atención de miles de visitantes y turistas. En Defensa
y Humberto 1, más de 260 puestos que ocupan un espacio de 2 x 1.20 metros,
venden reliquias que formaron parte de la casas de los habitantes de
la ciudad.
Mates, cacerolas de
plata o de bronce, vajillas, cubiertos, cueros, relojes, teléfonos,
lámparas, juguetes, frascos, fotografías, muñecas, ropa, collares, bidones,
todo tipo de botellas, adornos, sifones, estampillas, monedas y billetes
de distintos países, discos, fonógrafos, vitrolas, revistas, afiches,
cámaras fotográficas o radios viejas, son algunos de los múltiples objetos
que se comercian todos las domingos.
Con motivo de la celebración
muchos puesteros se disfrazaron. Entre otras vestimentas se encontraron
de bruja, Drácula, preso, cocinera, india, hindú, árabe, gaucho, odalisca,
murguero, bombero, gitana, mariposa y hasta de cocina.
La gran mayoría de los
personajes disfrazados se juntaron en un pequeño círculo en la plaza,
donde tocó una banda que hizo sonar bombos, platillos, cornetas, flautas,
trompetas, entre otros instrumentos. Temas de carnaval, bailantas y
vals, integraron el repertorio.
También hubo otros grupos
de feriantes que hicieron karaoke con clásicos de tango y representaron
un cabaret. Con ropa colorida, pelucas y un tocadisco, en un puesto
que tenía discos pintados de colores con aerosol, la gente se puso a
bailar. También hubo una murga, una representación de un casamiento
con torta incluida para los presentes y otras sorpresas.
En los alrededores de
la plaza Dorrego hay constantes que se repiten todos los domingos.
Quien camine estas cuadras
observará estatuas vivientes, mimos, diversos músicos de tango, flamenco,
danzarines, titiriteros o pintores, entre otros artistas de la calle.
Varios caminantes se
acercan con cámaras fotográficas casi profesionales y con cámaras de
video. No se quieren perder una Feria que es la única que solo vende
cosas viejas y antigüedades.
El arquitecto José María
Peña es el Director desde hace más de 30 años del Museo de la Ciudad.
Es un visitante infaltable todos los domingos. Luego de filmar la celebración
explicó: "Buscamos que la Feria sea una sala al aire libre del
museo, que rescate la vida cotidiana de las casas y que reivindique
al barrio viejo".
En su opinión la plaza
Dorrego es como un diccionario histórico. Porque hay edificios de 1860,
de la década del ´30, de 1910, de 1912 o de 1916 y los turistas se sorprenden
porque todo lo que se encuentra en la Feria, formó parte de las casas
de Buenos Aires.
VOCES
FERIANTES
Marta Alaniz tiene un
puesto de venta de sifones y dice: "todos los años se hace un concurso
de puesteros, es una tradición. Estoy desde el año 78. La Feria
es cultura, y me dio la posibilidad de conocer personalidades como Sandro
Pertini o Sara Montiel. Ya estamos en la tercera generación con mis
nietas. Cuando se cumplieron 25 años de la Feria hicimos una torta gigante
de un metro y medio. En los festejos de años anteriores me disfracé
de Caperucita, la dama del retrato, también de Alfonsina Storni. El
año pasado hicimos una ornamentación de la Pulpería del Palo Borracho
(el puesto está al lado de uno). Había juegos de la época como sapo,
yo era la pulpera.
Cuando llega el domingo
a mi me cambia la vida, estoy enamorada de la Feria de San Telmo. Me
ha permitido conocer cuando las cosas son auténticas. Los sifones los
consigo en remates, en depósitos viejos. Todavía hay carritos botelleros
en la calle. He tenido sifones franceses de 1890
Los más difíciles
de conseguir son los rubís y los rosas, hay algunos que tienen forma
de guitarra. El día que me saquen la Feria a mi me van a quitar toda
la vida y no le puedo hablar más, solamente digo que no la Feria no
muera nunca".
Marta Vulcano: "Estoy
desde el año ´70, desde sus inicios. Antes además de antigüedades era
de artesanías, había cinco artesanos, yo vendía trabajos en metal. Ahora
quedamos dos porque en un momento se inauguró una Feria de Artesanías
y esta terminó siendo de cosas viejas. Ya desde sus comienzos, a la
Feria venía gente disfrazada. Recuerdo que había unas señoras que vendían
muñecas, vestidas como las muñecas antiguas; un señor que vendía armaduras
se disfrazaba acorde a las circunstancias. Antes estaba más ornamentada,
éramos más bohemios, ahora se hizo más comercial". Sobre los compradores
señala: "los que más compran artesanías generalmente son los españoles,
los italianos y los de Centroamérica. Los japoneses casi no compran
y piden generalmente mucha rebaja, igual que los brasileños. Las antigüedades
las adquieren más los americanos. Con la paridad cambiaria se hace muy
difícil hacer descuentos".
Dionel, vendedor de
productos metálicos : "Estoy desde que comenzó en el ´70. En esa
época no teníamos puestos, se ponía un trapo en el suelo. Alguno ponía
algún caballete, pero si llovía nos mojábamos. Hay cuatro personas que
alquilan los puestos a todos. Soy pintor, compro algunas cosas en la
Feria de Chacarita y las restauro". El americano compra metales,
el italiano platerías y el brasileño, compra lo que lo gusta".
Luis Suvervil, fotógrafo
de la Feria de Pintores de Humberto 1º y entre Bolívar y la plaza Dorrego:
"Nací en San Telmo y el barrio me tira mucho. En está Feria resaltan
múltiples rostros. Entré a la Feria de Pintores, que está desde hace
más de 20 años, en el ´97. Cuando queda un puesto vacante se realizan
sorteos, pero ahora hay muchos anotados y es muy difícil entrar.
UN
PERSONAJE PARA LA FOTO
Sobre Defensa se encuentra
uno de los artistas callejeros que figura en algunas postales que circulan
sobre la Feria de San Telmo. No da su nombre porque prefiere que lo
llamen Gardelito: "Estoy desde hace unos 10 años, siempre
me ubico acá en Defensa 1056. Me van a entregar un Gardel de oro de
la televisión de España. Represento al tango y a una buena parte de
Buenos Aires. Los sábados estoy en Recoleta y hay un proyecto por el
cual me van a asignar un escenario. Una señora amiga de la familia Lepera,
me regaló una medalla que llevaba Gardel cuando fue su accidente. No
se la regaló ni a Goyeneche ni a ninguna casa de tango, eso me enorgulleció
mucho."