Mafalda y sus amigos

SAN TELMO

EL BARRIO DE MAFALDA

En San Telmo y sus alrededores Nº 32

Septiembre 2000

El personaje que creó un hombre hace 37 años, en un departamento de la calle Chile; tomó vida propia y ahora no es de nadie, es de todos. No pertenece a ningún lugar, está en todos lados. Sin embargo, el barrio que la vio nacer, en su mes aniversario, le brinda su homenaje.

En la esquina de Defensa y Chile, el mediodía es agitado. Los oficinistas salen a almorzar y según su rango, entran a restaurantes o compran rápido su vianda, para no perder tiempo. Chicos del Otto Krause se apilan en los kioscos y rotiserías. La línea 86 viaja por el empedrado. Y en medio de toda esa maraña, camina por las veredas rotas, Mafalda. Entra al edificio de Chile 371 y, cabizbaja, mastica alguna reflexión bajo su inconformismo. ¿Qué será esta vez? ¿Las guerras, el submarino ruso, la humanidad? ¿La incoherencia de los adultos? ¿El racismo? ¿El Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional? O simplemente va en busca de algún pase mágico, para que al sentarse en la mesa no vuelva a ver ese plato de sopa que tanto detesta.

La nena surgió del historietista Joaquín Salvador Lavado, más conocido como Quino, cuando una empresa de publicidad en 1963 le pidió al dibujante un personaje para promocionar una línea de electrodomésticos llamada Mansfiel. Quino dibujó ocho tiras de Mafalda. Pero de la mesa de dibujo pasaron al cajón porque la campaña publicitaria nunca se hizo.

Quino, por esos tiempos, publicaba en varias revistas argentinas que más tarde iban a ser clásicos como: Panorama; Vea y Lea; Leoplán o Damas y Damitas. Pero sus lectores recién lo consagraron cuando apareció Mafalda en la revista Primera Plana el 29 de septiembre de 1964. A partir de allí la nena y sus amigos abrieron la boca para no dejar de hacer reír y pensar.

Mafalda fue traducida a 26 idiomas, pero el porteño tiene una ventaja: comparte el mismo escenario. El barrio de San Telmo es el lugar donde transcurre la historia. El agudo discurso crítico y legítimo de Mafalda, no podría caber en un escenario irreal, poco creíble, tenía que ser cotidiano y verdadero.

Es por eso que el departamento que Quino ocupaba por aquellos días en el edificio en la calle Chile 371, es también, la casa de la familia de Mafalda.

Se puede reconocer a lo largo de la tira: la barriada, las veredas y el adoquinado. Muchos de los personajes fueron inspirados a Quino de la vida real. Por ejemplo el diariero vecino de Mafalda, Jorge, era el kiosquero de la esquina Defensa y Chile con el que Quino mantenía una buena amistad. Ahora Jorge está jubilado y no es más el propietario del kiosco de revistas que todavía existe. Aún recuerda cuando a pedido de Quino, lo despertaba todas la mañanas por el portero eléctrico.

Otro personaje del barrio es el almacén "Don Manolo", en este caso hay dos versiones. En el programa Grafonauta, dedicado a Mafalda y al que asistió Quino, se dice que el personaje Don Manolo fue inspirado en una panadería ubicada en Defensa y Cochabamba y el dibujo del almacén en un negocio de surtidos. Pero por otro lado, hay quienes lo identifican con el almacén Don Manolo que estaba en el Mercado de San Telmo. Hoy, el hijo del propietario de este almacén, dueño de un maxi-kiosco en la calle Balcarce 774, es uno de los referentes que alimenta esa posibilidad cuando recuerda a Quino comprando en el almacén de su padre.

La historieta por decisión de su autor, y no por decadencia, dijo adiós un 25 de junio de 1973. Pero su vuelo no terminó allí y recorrió todo el mundo a través de películas, libros, recopilaciones, grupos de fans, etc.

Todos fuimos seducidos por esa niña que denunciaba y se preocupaba por la injusticia social y la realidad que pocos querían ver.

Mafalda logró ser una de las mujeres más famosas del país. Para un destacado historiador como Eric Hobsbawn Mafalda "es un personaje indispensable para entender la realidad argentina". Mientras que una vez el escritor Julio Cortázar dijo "No tiene importancia lo que yo pienso de Mafalda. Lo importante es lo que Mafalda piense de mí".

Patricio Escobar

 

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