
Es
un neto hombre del sur. Nació en Quilmes y desde hace poco más
de dos décadas su vida transcurre entre Barracas y San Telmo,
casi el mismo tiempo en el que Jorge Tomás Torres (44) trabaja
en prensa como periodista y corrector, amén de ser dramaturgo
y excelente músico. Entre mate y mate charlamos en su acogedor
departamento de Paseo Colón en una tarde de este caliente febrero
de siestas musiqueras.
-¿Dónde
y cuando empezaste a estar en contacto con la música?
-Empecé
en casa a los ocho años. Era la época en la que mi viejo
se podía dar el lujo con el sueldo de colectivero de una vez
por mes o cada quince días armar un asado. Ahí venían
todos los amigotes colectiveros que eran todos guitarreros. Cuando llegaba
la hora de la comida dejaban las guitarras por ahí, entonces
yo iba y empezaba a tocar. Uno de ellos, Pedrito Torrequen, me preguntó
un día si me gustaba la guitarra y al responderle afirmativamente
me preguntó ¿pero vas a estudiar, no? y en el acto me
regaló su guitarra, todo un gesto que me marcó.
Después acompañaba a los que cantaban en los asados: mis
tíos, los colectiveros, hasta que me encontré con la dificultad
de que quería componer y no sabía leer ni componer música.
A los quince años empecé a estudiar y a los diecisiete
ingresé al Teatro Roma en Avellaneda donde ya le empecé
a tomar el gusto a la música clásica, porque venía
del folklore, el tango y el rock.
A los diecinueve estaba estudiando dirección orquestal y composición
en La Plata. Por diferentes razones tuve que dejar pero seguí
componiendo y armando grupos.
En 1982 la familia se vino para Barracas y allí armé un
trío con Marina Simón (que ahora está en España)
y Carlos Neri que se llamaba "El andén". Era la época
del fin de la dictadura, andábamos tocando por plazas y actos.
Desde entonces no paré hasta el 96, luego tuve un paréntesis
muy largo por motivos familiares en el que me dediqué a la dramaturgia,
hasta que en septiembre de 2001 acá en la Plaza Dorrego me encuentro
con un íntimo amigo, (Miguel Frasca) quién me invita a
participar de un trío para hacer candombe, milonga, tango. Estaba
integrado por Miguel en bandoneón, Florencia Goldstein en saxo
y yo en guitarra, se llama "El nocteto" y está ahí,
en algún momento vamos a salir a tocar de vuelta.
-¿Cómo
llega tu incorporación a Huerque Mapu?
-El
resto del año 2001 y el 2002 estuvimos presentándonos
con el trío. A fines de ese año voy solo a tocar a un
boliche que se había inaugurado en Palermo y ahí me encuentro
con otro amigo, Lucio Navarro. Lo que en un principio iba a ser una
presentación alternada de dos solistas decidimos hacerlo juntos
y terminó en un dúo. Nos empezamos a enganchar y por la
dinámica que se fue marcando desde el 2001 para acá de
tocar en asambleas barriales, plazas, Brukman y otras fábricas
recuperadas, nos fuimos afianzando.
En marzo de 2003 me comentan Lucio y Ricardo (Munich) que hacía
bastante tiempo quería reflotar "Hueque Mapu". Estaba
la imposibilidad de juntar la gente original que no podía volver
del exterior: el caso de "Tacún" Lazarte en España
(que dicho sea de paso ahora en febrero viene de visita y capaz que
en Chacabuco se aparece por el escenario), Naldo Labrín que está
en Neuquén y Hebe Rosell que está en México.
Me invitaron muy generosamente a participar, se empezó a rearmar
el grupo. Se invitó también aClaudia Lapresa, Silvana
Turco(flauta), empezamos a ensayar en mayo y queríamos salir
en agosto porque el 22 de agosto de 1972 nació "Huerque"
por azar en la Facultad de Arquitectura. Allí hicimos el relanzamiento
y a partir de allí empezó toda una etapa vertiginosa que
se prolongó tocando sin parar durante septiembre, octubre, casi
sin darnos cuenta grabamos el primer disco con esta formación
(sexto disco del grupo) que sale a la venta mediados o a más
tardar fines de febrero.
-Entre
esas presentaciones, San Telmo pudo disfrutar lo que fue La Máscara.
¿Qué te quedó de ahí?
-Fue
maravilloso eso en lo que es el SUTEBA, en Piedras e Independencia.
(Norberto) Gonzalo nos invitó en principio para estar un mes,
todos los viernes de septiembre. Es una cosa linda por donde la mires
porque es el barrio, el teatro es hermoso, muy cálido, la gente
de primera y la respuesta de la gente fue muy satisfactoria.
De manera que terminó septiembre, nos invitaron a quedarnos octubre
también, hicimos dos presentaciones más en noviembre y
ahí paramos. Fue una experiencia riquísima, el lugar donde
pudimos hacer pie. Para todos los integrantes, por diferentes razones.
Para Lucio y Ricardo (que se autodenominan "los dinosaurios"
pero que son los antiguos, nada más) era reencontrarse en un
lugar fijo, estable. Y para mí por muchas razones: afectivas,
por el barrio, el volver a la música, a reencontrarme en mi salsa.
Una experiencia que ojalá que se repita, y si no buscaremos más
teatros por San Telmo.
-De
ahí salió el disco de próxima aparición:
¿cuántos temas tiene?
-Catorce.
El 50% son arreglos nuevos sobre temas originales, algunos de entre
1974 y 1986, el resto temas nuevos. Como era una vuelta a la vida de
la música, decidimos ponerle al espectáculo "Re-vuelta
a la vida" y así se va a llamar el disco también.
Es más, quedó como un testimonio de lo que hicimos en
La Máscara.
-¿Qué
proyectos tienen Huerque Mapu y tú para el 2004?
-Ahí
tengo que separar lo tantos. El 2004 pinta muy auspicioso, no solamente
para nosotros (Huerque). De diciembre de 2001 para acá noto que
en todos los barrios (no solamente en San Telmo, acá es muy fuerte
la presencia cultural) van brotando pequeños grandes espacios
donde los mismos vecinos, los propietarios del barrio (no de las viviendas)
nos apropiamos de esos lugares: el Centro Cultural Fortunato Lacámera,
peñas como La Baguala (que ahora está en el Salón
Verdi en La Boca), el Centro Cultural Defensa, Parque Lezama, el Torcuato
Tasso en tango, pequeños brotes generadores de cultura.
Lo que empezó con manifestaciones poco pretenciosas (por decirlo
de alguna manera) de dar clases de tango, folklore, candombe y todo
eso, ahora te encontrás con que están contratando músicos,
artistas, teatristas, de calidad. Esto marca un crecimiento cultural
tremendo que se fue generando como diría Roberto Arlt "por
prepotencia de trabajo" de los vecinos, más allá
de todas las falencias que puede haber habido en la formación
de las asambleas barriales, (mejor dicho en la desformación de
las asambleas barriales) pero aún así persisten.
Para mí es muy importante en lo personal reencontrarme con un
espacio personal que está íntimamente vinculado a la música
por las razones que te comentaba al principio. Cuando uno empieza a
edad tan temprana lo llevás toda la vida. Estoy cada vez más
metido en eso (la música), es lo que me estimula y me alienta.
Por eso digo de separar los tantos. No lo vivo solamente en el ámbito
personal, me doy cuenta que alrededor la gente está encontrando
esos espacios desde todo punto de vista: desde lo laboral, lo creativo,
desarrollo personal. Ahora ya está instalado pero vengo sintiendo
hace un par de años como una brisita muy alentadora, linda, se
respira un poquito más. Y eso por supuesto te permite desarrollarte
más en función de tu propio deseo. El mío se está
perfilando cada vez más por el lado de la música...
Jorge Aníbal Cela