Pérez Celis

PEREZ CELIS

LA CREACION NO SURGE DE LA TEORIA SINO DE LA MOTIVACION

 

En San Telmo y sus alrededores Nº 16

Octubre 1998

Pérez Celis es uno de nuestros artistas plásticos más reconocidos en la actualidad. El año pasado realizó junto a Rómulo Macció, los murales en la cancha de Boca, declarados de interés por el gobierno de la Ciudad. Nació en el barrio de San Telmo, lugar en que también realizó su primera muestra. Su creación se difundió por el mundo. Obras suyas figuran en importantes museos y colecciones de América latina, Europa, Estados Unidos, Canadá y Japón. Unos días antes de presentar su muestra "Afiches", que se inauguró el 7 de setiembre en la pizzería Piola dialogó, en su atelier cercano a Lima y Carlos Calvo, sobre el arte y la creación, los concursos artísticos, los murales, y sobre San Telmo.

- ¿Qué reflexiones tiene sobre los murales y cómo fue su experiencia de trabajo en la Bombonera?

- En la cancha de Boca tengo dos murales: en uno están los jugadores elegidos por la gente, los más representativos. El otro está dedicado a la cultura de la Boca, un barrio muy particular. Los murales tienen que ver con el lugar donde se hacen, de allí surge la principal motivación. No es lo mismo hacerlos en una iglesia que en una universidad, o un estadio de fútbol, o un shopping center. De alguna forma, lejos de ser una limitación, el mural tiene que ser la motivación de la obra.

Elegí el mural dedicado al barrio (entre otros están Juan de Dios Filiberto y Benito Quinquela Martín) porque es un símbolo de tantos artistas que existían y existen en la Boca. A mi criterio también hay que tener respeto por el material, no es lo mismo que sea interno que externo. Uno tiene que pensar también el entorno arquitectónico y las posibles inclemencias del tiempo, un mural no es un hecho aislado. De lo contrario podemos hacer cosas interesantes, pero solo para el momento. A lo mejor acompañan una idea cultural, pero yo pienso al arte como la manifestación espiritual y cultural de una época, de un momento, de un pueblo, que trasciende y hace permanente al lugar y al ser humano. A mi me gusta decir que, mientras la tecnología evoluciona y avanza, a la vez envejece.

Cada elemento nuevo que aparece ya dejó de lado al anterior, en cambio en arte no se puede hablar en esos términos. Por ejemplo nadie puede decir que Picasso o Van Gogh dejaron de lado a Leonardo Da Vinci. Allí radica la importancia del arte. Por eso también hay que respetar el material en el caso de las artes visuales. Lamentablemente en nuestro país, todavía no hay concepto de lo que es el arte en una comunidad, sobre todo hablando en términos oficiales. Todavía se cree, en general, que es un adorno superfluo.

-¿No le molesta que para hacer creaciones artísticas se recurra a auspiciantes?

- Cuando uno es artista pinta un cuadro porque es más fuerte que uno. El artista es aquel que supera todos los obstáculos que se interponen entre él y la obra, que son de todo tipo: psicológicos, analíticos, físico, económicos... Picasso tenía muchísimo prestigio y dinero, pero no por eso dejó crear.

Gran parte del arte se hizo, a través de la historia, por encargo. En principio, el cuadro lo voy a hacer olvidándome de para quien es. Cuando uno hace una obra puede tener muchos condicionamientos y limitaciones, como en el caso de los murales, pero hay que transformarlos en motivaciones para llegar a hacerla.

- ¿Qué técnicas utiliza para crear?

- Cuando empiezo el punto de partida me lleva a lo mejor a algunos lugares desconocidos, como tiene que ser creación. Porque si sabés lo que vas a hacer de antemano quiere decir que ya está en pasado, en el conocimiento, que es contrario a lo desconocido. Si estás buscando ideas después desviás aquello verdadero que tenías adentro y perdés lo que ibas a recibir.

La idea previa puede ser un hecho interesante para la publicidad, que tiene que vender un producto específico a un mercado determinado. Entonces el creativo la tiene que encontrar y desarrollar. Sin embargo, si quiere seguir vendiendo, al poco tiempo tendrá que cambiarla. A mí gusta utilizar algo más profundo, permanente y trascendente, que es la palabra motivación. Uno tiene que estar motivado por algo, ya sea por el amor, por la guerra, por la injusticia, por las torturas, por el fútbol... para hacer después trascendente aquello que vas a comunicar. Pero hay confusión. Si uno escucha a los profesores de pintura, están llenos de teorías que, en lugar de darte libertad, te condicionan, cuando el arte es todo lo contrario. Si sabés esto que es el principio, te vas a dar cuenta que podés escribir, podés hacer música, podés pintar y ser vos. Ni siquiera hay que buscar la personalidad ni el estilo. Tenés que limitarte a hacer las cosas técnicamente lo mejor posible, porque la libertad no es hacer cualquier cosa. ¡Si tiro pintura no es lo que siento, es lo que me salió!.

En la intensidad y el manejo con que trabajás se ve si podés ser artista. Eso no lo voy a determinar ni yo, ni un crítico, ni nadie, lo va a determinar la vigencia en el tiempo. Las obras son recreadas por la gente, porque tienen tantas interpretaciones como contempladores existen. Cuando estoy frente a La Gioconda no sé ni me preocupa lo que pensó Leonardo cuando la pintó. Puedo, a lo mejor, buscar información, pero lo importante es la emoción que te conecta a esa obra, que va a ser siempre diferente, no solamente a través de los siglos sino en uno mismo, que la va viendo distinta. Si uno da explicaciones limita la interpretación.

- ¿Qué opinión le merece los premios?

- Te Puedo decir que mi imaginación jamás me llevó a pensar que algún día iba a vivir de la pintura, porque nunca busqué eso. Si en cambio pensás sacarte premios, en vender, en exponer, te vas de lo esencial, que es la propia obra. Todo lo otro son circunstancias, que pueden venir o no y no las podés manejar. Hay mucha gente que se condiciona porque está preocupada por sacarse premios. Estoy en total desacuerdo con esa actitud porque genera competencia y el arte es muy subjetivo. Por eso no soy jurado.

- ¿Cuando hay concursos hay una moda dominante y eso condiciona?

- ¡Totalmente!. No solamente una moda, generalmente hay un grupo que determina quiénes son los premiados o no. Y en nuestro país es peor. Eso, que tiene un velo en democracia, es de una hipocresía total. Porque todos sabemos quienes son los que deciden. Entonces, hay mil pintores que, ingenuamente, mandan algo.

- ¿Cree que están arreglados los concursos?

- El problema no es que estén arreglados, lo que pasa es que depende del jurado y cuando uno sabe cómo está compuesto, sabe cuál es la tendencia que se va a premiar. En general también se utiliza el amiguismo y hay intereses comerciales. La presentación de los artistas se hace para justificar lo que de alguna manera está dispuesto.

 

Pérez Celis sin vueltas. Vecino de los alrededores de San Telmo, el artista también dejó sus huellas por Liniers y la Boca antes de emprender un camino mundial. Desde el atelier instalado en su casa, sigue concentrado en su trabajo artístico. Muestra ilustraciones que está haciendo para un libro de poesías de Walt Whitrnan, en el que cada verso lo motiva y lo induce a pintar.

En un ambiente rodeado de cuadros, con música clásica de fondo, atiende con confianza y amabilidad. Detalles de un artista que recibió premios en lugares tan variados que abarcan desde Mónaco hasta Perú y que es, también, uno de los plásticos más reconocidos por el público masivo.


¿Y SAN TELMO?

- Si tuviera que hacer un mural en San Telmo ¿cómo lo haría?

- En este barrio hice mi primera exposición en una galería que se llamaba La fantasma y estaba en Estados Unidos, entre Balcarce y Paseo Colón, de casualidad. La había decorado Saulo Benavete, iban escritores, pintores y yo llegué con mis cartones, mi pintura y me invitaron a exponer. Nací en San Telmo, pero a los cuatro años mi familia se trasladó a Liniers en donde crecí. Así que espero que en algún momento (de la misma manera que el destino me llevó a hacer un mural en el estadio de Boca, club del soy hincha), tenga la convocatoria para realizar una obra sobre San Telmo. Llegado ese momento seguramente me voy a motivar y expresar.

- ¿Cómo ve en la actualidad a San Telmo?

- Por suerte hay cosas que permanecen y resisten los embates de innovaciones muchas veces lamentables. Cuando encajan una ventana o una puerta moderna en un frente antiguo uno siente una agresión terrible. Es increíble que no se tenga la más mínima sensibilidad para no cometer semejante atrocidad. De todas manera hay mayor conciencia de lo que hay que mantener y, como gran parte de lo que nos pasa en nuestra ciudad, todavía hay mucho que aportar para hacer crecer a San Telmo.

 

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