Gente
de San Telmo
"UNA
TIENE SUS INQUIETUDES
DE TODA LA VIDA"

En
San Telmo y sus alrededores Nº 69
Julio
2004
En
su mocedad hizo títeres, también teatro, al mismo tiempo
que cursaba el magisterio. Paralelamente fue correctora y más
tarde, retirada de la actividad docente fue coreuta amén de su
dedicación total a la plástica, disciplina que cultivaba
también desde muy joven. En diciembre de 2001 salió como
miles de argentinos a la calle, y poco después se integró
a la Asamblea de San Telmo, actividad que no piensa abandonar. Pampeana
de nacimiento y porteña por elección familiar, Nydia Safigueroa
es una de esas personas que honran la vida, al decir de Eladia Blázquez.
-¿Cuándo
te iniciaste en la docencia?
-A los diecisiete años en una escuela de La Pampa. Cuando la
directora me presentó al grado y luego se fue, me quedé
mirando los chicos y dije ¿y ahora que hago?. Luego vinieron
más de treinta años de ejercicio profesional. Traté
de trabajar siempre en escuelas de barrios humildes.
-¿Te
acordás de alguna anécdota en relación con los
chicos?.
Cuando trabajaba en la Isla Maciel había un pibe que integraba
una pandilla de delincuentes, pibe terrible, pero a los docentes nos
quería mucho, nos respetaba y nos trataba muy bien. En cierta
ocasión le robaron la billetera a una maestra y él dijo
a la señorita no se le toca nada, fue a revisar todos
los escondites que había en la escuela hasta que encontró
lo hurtado.
A ese chico lo llevamos a la Rural. En la recorrida de golpe se queda
parado frente a una vaca, empieza a abrir enormes los ojos y a retroceder
y me pregunta todo asustado: ¿eso es una vaca señorita
Nydia?. ¡Nunca había visto una vaca! Un ladronzuelo de
navaja al cinto se asustó de una vaca.
En ese mismo lugar les estaba explicando a los chicos que iba a hacer
un paro docente, de los sueldos, el porqué de nuestra actitud.
Entonces un nene me mira y me dice: -Pero señorita, ¿qué
son los rocentes?. O sea que toda mi explicación no había
servido para nada.
-¿Después
de la docencia que vino, la pintura?
-A pintar empecé antes de jubilarme, a los cuarenta y pico de
años. Luego de jubilarme di clases de plástica y teatro
en un jardín de infantes, pero tuve que abandonar por problemas
de salud.
Entonces decidí entrar en la Escuela de Bellas Artes y me dediqué
de lleno a las artes plásticas.
Ahora expone todos los domingos junto con otros asambleístas,
en la Feria Popular de San Telmo, en Pasaje Giuffra y Defensa.
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LA
PARTICIPACION EN LA ASAMBLEA
-¿Cómo llegaste a la Asamblea
de San Telmo, tu otra actividad casi permanente?.
Una tiene sus inquietudes políticas de toda la vida, la
lucha contra la injusticia (por algo siempre trabajé en
villas o barrios humildes). Cuando sucedieron los hechos de diciembre
de 2001, los cortes de calle, las manifestaciones en la plaza
de Mayo, los cacerolazos, ahí estaba yo, como muchos. Me
paraba en el balcón de casa a escuchar y cuando sentía
ruido salía corriendo con mis tapas de ollas a participar
y a protestar. Un grupo de gente me comentó que se iban
a reunir en una Asamblea (México y Chacabuco), fuimos con
mi hermana y una amiga a ver que se trataba y ahí estamos
desde entonces.
Tratamos de organizarnos. En un principio conseguir cajas de
comida para la gente que cuenta con escasos recursos. La población
de los asambleístas está formada por mucha gente
que vive en hoteles, casas tomadas, y conventillos.
Participé Como delegada temática de la Comisión
de Educación del Presupuesto Participativo. Lo primero
que pedí eran los comedores escolares, y me cuestionaron
que cómo pedía comida cuando se trataba de un organismo
que tenía como tarea mejorar la educación. Los chicos
mal alimentados van a formar una generación de débiles
mentales. Hay miles que van a tener un retraso mental muy grande
porque están subalimentados, no tienen una dieta equilibrada
de ningún tipo.
En la Asamblea se formaron cooperativas de vivienda, está
el comedor (que recibe raciones para 100 personas pero comen muchas
más), el merendero, hay apoyo escolar a los pibes, medicamentos
para los que no pueden costeárselos y en el plano laboral,
la asamblea organiza la feria de los domingos en Pasaje Giuffra,
que es también una alternativa para quienes no tienen trabajo.
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Jorge
Aníbal Cela