En San Telmo
y sus alrededores N°86 - Enero 2006
HISTORIAS DE FREDA
EN SAN TELMO
"Cuando llegamos acá, justamente tocamos en diciembre
de 1993 por primera vez un domingo en Plaza Dorrego. Bailamos, la
policía nos quiso sacar y el público empezó
a gritar "que se queden", la gente pedía que estuviéramos
nosotros ahí. ¡Como luchaba! Nos dejaron actuar. Actuamos
a la gorra", cuenta Freda Montaño.
Recuerda el comienzo: "no teníamos dinero. Fuimos una
noche a dormir al parque Lezama. Unos hermanos amigos de Irala 28,
alojaron al grupo Bejuco en un cuarto donde preparaban los tambores.
Allí estuvimos viviendo un tiempo. Me tocó regresar
en el 2004 al barrio de San Telmo después de ir a Uruguay,
Paraguay y Brasil, regresamos acá. Con el grupo íbamos
a tocar a Florida, al Obelisco, a Villa Gesell, hicimos espectáculos
en todas partes", cuenta Freda, quien en varias oportunidades,
alojó solidariamente en Defensa 1464 a visitantes de otros
países.
¿Qué te atrae de San Telmo?
Para mi San Telmo es para recordar. Históricamente es el
barrio de los negritos. Cuando camino es como que estoy en mi propio
país, en mi casa, en mi pueblo, rodeado por todos mis negros
que estarán por todos los lugares viéndome. Es un
barrio de locos, con muchos artistas.
A veces en los barrios hay personas que son muy difíciles.
Uno llega y hay que adaptarse. Hay una fama de que los negros son
borrachos, que la droga, el candombe por todos lados. Mucho lío
porque la gente ya está saturada. "Estos negros nos
tienen cansado con los ruidos", dicen. Los chicos ya casi no
podían hacer el recorrido. En la primer fiesta que hicimos,
que había seis personas bailando una danza brasileña,
llegó un policía con un vecino. Entonces se dio cuenta,
sonrió y dijo, "yo pensé que era otra cosa".
De a poco se fueron dando cuenta de quienes éramos. Además
salir en la televisión y en otros medios, también
te ayuda a que te vean de otra manera. Me dicen "Usted salió
En San Telmo y sus alrededores". Me gusta salir y conversar.
Ya soy conocida en el barrio y soy amiga de los vecinos. No tengo
quejas. Me ven limpiando la vereda o con trajes típicos.