En San Telmo y sus alrededores
N°98
Emir Seguel, cantante
de El Exilio Universal
EL EXILIO
SIEMPRE FUE UNA PELICULA
DISTINTA Y VA A SEGUIR SIENDOLO
El cantante de El Exilio Universal, el grupo de rock underground
de San Telmo que anima todos los años nuevos al Pasaje Giuffra,
cuenta las difucultades para tocar y los proyectos de la banda.

El Exilio Universal transmite una poesía maldita expresada
en diversos ritmos musicales como milonga, tango, rock y candombe.
El grupo cuenta con un repertorio de aproximadamente setenta canciones,
está integrado por Emir Seguel en voz y guitarra; Nandin
en guitarra y coros; Toti en teclados y acordeón; Leo en
bajo; Seba en percusión y samplers, Martín en armónica
y saxo y Andrés en batería y percusión.
El Exilio Universal es una banda sobreviviente del viejo San Telmo,
el viejo barrio bohemio, underground, con músicos, artistas,
poetas y una variopinta gama de personajes que muy poco tienen que
ver con las nuevas tendencias y estilos fashion que caracterizan
al barrio del Casco Histórico. En sus letras no dejan de
está presentes los pibes del barrio y el equipo candombero
San Telmo. Sus recitales son una fiesta en la cual la energía
debajo del escenario, el ritmo y la vibración, contagian
a la gran mayoría de los espectadores. El 3 de marzo se presentan
a las 22 hs en el Hotel Bauen, en Callao 360. En San Telmo y sus
alrededores conversó en un bar de Chile y Defensa con Emir
Seguel, creador del grupo.
¿Cómo empieza la banda?
La banda comienza alrededor de 1994, empezó siendo un cuarteto
de rock que hacíamos covers de los Rollings Stones. Hasta
ese momento hacía poesías y escribía canciones
pero no tocaba ningún instrumento. A partir de 1994 empecé
a tocar la guitarra, a componer, mi formación es autodidacta.
Ahí surgió la idea de poder tocar las canciones que
estaba escribiendo. Busqué a un baterista y al bajista, hicimos
un trío y después se sumó un chico de La Boca
que es el actual tecladista.
¿Porqué le pusieron a la banda El Exilio?
Surgió por una poesía que tenía escrita. Me
gusto siempre ese nombre y después se complementó
con Universal. El nombre no tiene nada que ver con algún
exilio terrenal, es concretamente poético, surgido de lo
abstracto. Es una palabra que tiene muchos significados.
¿Cómo definirías lo que quiere transmitir
la banda?
Es variado, no siempre fue igual. Eso es lo que hace que la gente
no se aburra. El Exilio siempre fue una película distinta
y va a seguir siéndolo. Uno sabe o por lo menos intuye lo
que puede llegar a funcionar a nivel comercial. También está
lo otro, el gusto de hacer lo que uno quiere. Porque cuando se acaba
eso se acaba todo.
El Exilio es una banda con mucha apertura en lo musical. Tienen
tango, candombe, fusión, rock.
Sí, el primer disco se llamaba Condón Sudaca,
fue en diciembre de 2001. En el nuevo disco encontramos una estética
en lo sonoro. Es una selección de la parte más rockera
de la banda. No tuvimos la oportunidad de grabar muchos discos y
se acumuló mucho material. Todavía no está
el nombre del nuevo disco, pero en abril lo tenemos que terminar.
Queremos tocar.
Estamos por hacer también un videoclip que va a ser el segundo,
el primero es de la canción Al borde, y actuamos
nosotros y Dolores Fonzi. Este se va a llamar Dispar,
va a actuar Celeste Cid. La intención es hacer un DVD con
los dos videos paralelos al disco. Lo que la banda en sí
necesita es llegar a la gente. Nunca tuvimos una distribución,
no tuvimos el sello ni los medios. La idea es hacer una tirada de
5 mil o 10 mil discos, esperar dos meses a ver si se acerca alguien
a editarnos y sino distribuirlo de manera independiente. El disco
lo estamos grabando en el estudio de Palito Ortega. Trabajo con
Luis, que es el hijo de él y somos amigos. Hicimos una película.
Luis filmó en San Telmo, hicimos la película Caja
Negra. El vivía acá en San Telmo. Con Luis Ortega
escribimos la película El negro Lucifer. Él
la dirigió y yo hice la música y escribí el
guión, se está terminando de editar en este momento.
Cuando uno tiene una apertura mental, es infinita la cantidad de
gente con que te podés relacionar.
¿Cuesta mucho mantenerse con la banda?
Sí, muchísimo. Poder grabar un disco, las trabas
de la difusión, la distribución, siempre tenés
cosas para darte contra la pared. Para sostener una banda siempre
tiene que estar el espíritu de lo que es realmente el amor
a lo que vos querés. Hay pocos lugares para tocar y piden
mucha plata.. Yo en un momento abandoné todo por esto. Personalmente
no me considero un músico. Estoy vinculado a la parte literaria,
a la poesía, al guión de cine, me gusta también
el diseño. Escribo canciones y también películas.
La visión de la banda es bastante particular. El camino de
la banda es hasta ahora independiente hasta en su propia independencia.