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REPORTAJE A MARTINIANO
ARCE
PINTAR ES COMO RESPIRAR
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En
San Telmo y sus alrededores Nº 13
Mayo
1998
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El
fileteado es un arte tradicional y popular que tuvo su auge con la llegada
de los inmigrantes a principios de siglo. Por entonces era muy frecuente
observarlo en los carros, colectivos y camiones porteños.
En
la actualidad no es usual observar objetos trabajados con este hermoso
arte, sin embargo, todavía quedan apasionados que dedican su vida a
su desarrollo. Martiniano Arce, vecino de San Telmo, es el fileteador
con más prestigio de la Argentina. Por Perú y Humberto Iº se puede
encontrar a quien inspiró el tango Don Martiniano, del poeta
Hamlet Lima Quintana y música de Emilio de la Peña y la Milonga pa'
Martiniano del poeta Oscar Sbarra Mitre.
Ha
sido declarado Ciudadano ilustre por el Consejo Deliberante. Naturaleza
muerta, retratos y paisajes de vida, son algunos de los temas que
ha tratado el artista. Con calidez, buen humor y entusiasmo, se desarrolla
la conversación.
-
¿Cómo empezó su relación con el fileteado?
-Pintar
para mi es como respirar, no he hecho otra cosa desde los 13 años y
tengo 58. Lo hago desde que me levanto hasta que anochece y jamás he
estado aburrido. Con Susana Elizoti (aclara que es "delicada y fina
poeta") llevamos 24 años de casados. No tenemos chicos, no tengo coche,
no fumo, no voy al cine, las carreras no me gustan… como dice el tango
hago lo que siento y lo que me gusta es pintar, agradeciendo siempre
a Dios y a la bondad humana.
Empecé
porque tenía la necesidad de dibujar, al principio lo hacía con tiza
(yeso cuando no tenía), carbón y azufre. En 1971 abandoné lo que estaba
vinculado con los vehículos y me dediqué al caballete. Para mi la obra
representa la atención y la experiencia volcada en un momento, en un
tiempo.
-¿Quiénes
fueron sus maestros?
-Aprendí
a trabajar mirando los trabajos de otros. Soy autodidacta. Aprendo de
todo y de todos.
-¿Qué
opina de San Telmo?
-San
Telmo es un lugar que lo quiero mucho, pero hay pequeñas cosas que son
contradictorias, como el ruido, el aire viciado, el exceso de colectivos
y camiones. Tendría que haber motores más silenciosos, menos vehículos
en circulación y más lugares para que transite sin problemas la gente,
como en Amsterdam o París.
El
otro día, vino mi sobrina de Estados Unidos y me dijo sorprendida "acá
todas las casas son distintas". Eso hay que cuidarlo, hay que tomar
conciencia. En París por ejemplo, a los frentes no los tocan. Estoy
en este barrio desde que nos casamos, esta es una casa antigua que la
mantengo tal cual, conservando el piso y todos los detalles que tiene.
San
Telmo me gusta porque hay movimiento.
La
casa de Martiniano alberga gran cantidad de obras. Hay divertidas anécdotas
de San Telmo que transcurrieron en su casa. Con Antonio Berni (lo recuerda
"como un maestro de primera línea, pero sobre todo como una gran persona")
pintaban telas de 2 x 2 m. que no entraban por la puerta de entrada.
Entonces la subían al primer piso por la ventana. "En la tela poníamos
el motivo, el trabajaba con carbonilla, lo fijaba y yo lo situaba alrededor,
era una maravilla".
Otro
pintor con el que trabajó conjuntamente fue Aldo Severi en el cincuentenario
de Gardel. Arce hacía el fileteado. En su vivienda se respira un cierto
aire de tango, hay retratos y trabajos al respecto. Aunque ahora está
trabajando con elementos gauchescos.
Al
barrio llegó cuando comenzaba la feria de Plaza
Dorrego.
Desde el fileteado del Almacén de tangos generales, hasta un óleo pintado
especialmente a pedido del padre párroco Ernesto Salvia, para el comedor
de la iglesia de San Pedro Telmo, varias son los lugares que llevan
el sello de nuestro vecino. Se divierte con los chicos cuando lo llaman
de escuelas de la zona para que transmita sus enseñanzas.
-¿Quiénes
son los que más se acercan a sus obras, los que más le piden trabajo?
-Viene
mucha clase de gente, de México, Inglaterra, Alemania, de Estados Unidos.
En las Olimpíadas de Atlanta '96, Coca Cola tenía una fibra de vidrio
de dos metros de altura que pesaba 12 litros. Me llamaron, quisieron
ver la posibilidad de representar a la Argentina por su arte popular,
el fileteado. Se barajaba el nombre de Maradona, de Evita, pero finalmente
quedó la bandera Argentina y pusimos "con sabor a tango." Los
tangueros estaban graciosamente enojados.
También
hice el fileteado de Mc. Donald's, de el compact de Los Fabulosos Cadillacs
por el cual ganaron el premio Grammy: Fabulosos Calavera. En mi profesión
no doy abasto. Me gusta la creación, la posibilidad que tenemos de variar.
Ha
escrito el libro Colección los fileteados, con recopilación de frases
porteñas y hace poco hasta fileteó un ataúd con una inscripción personal
de despedida para el año el 14 de noviembre del 2046 a las 19.30 hs.
Dice no temerle a la muerte y toma con gracia a su idea, sacándole drama
al tema.
"En
las casas mortuorias, no podían entender lo que quería comprar y cuando
lo trasladaron a casa el tipo estaba serio. Es necesario mantener el
sentido del humor…"
Algunas
semanas se refugia en Tigre para inspirarse. Allí toma contacto con
la naturaleza
"Me
gusta la libertad que tengo, no me preocupo, sí me ocupo. Estoy al margen
de las modas, me gustan los chicos de ahora que andan como quieren,
eso es realmente hermoso, es fantástico que cada quien se vista como
le gusta."
Estando
en la casa de Martiniano Arce no hace falta observar demasiado para
darse cuenta las múltiples posibilidades que brinda este oficio. Desde
la guitarra, hasta la máquina de escribir, regalos y todo tipo de cuadros:
casi nada ha quedado sin filetear.